Lo que la corrupción esconde

La corrupción, en todos los órdenes, ha acompañado a las sociedades a lo largo de la historia. Corrupción política, económica, empresarial, social y más…  Allá en donde un solo individuo se siente incapaz de obtener el éxito por propio mérito, y opta por la malas artes en su función. Como su gemela la mentira, pretende ocultar la deficiencia; pues es la deficiencia del hombre de negocios que no sabe hacer negocios, del político que no sabe hacer política. De quien necesita mirarse en el espejo de los demás para hacer valer un privilegio soñado que no ha sabido conquistar con honestidad y juego limpio. Del que conoce que en condiciones de igualdad con otros, jamás habría obtenido lo que consiguió con métodos turbios.

Detrás de toda corrupción lo que se oculta es la ínfima autoestima de quien, en realidad, no se considera con la valía necesaria; ni tampoco desea hacer el esfuerzo ni tan siquiera de saber si la posee. Es el camino rápido hacia una meta, hacia una imagen deseada de sí mismo sin cumplir los requisitos necesarios. Igual que quien oculta su cobardía y baja autoestima en la violencia y ejerce el maltrato hacia quienes designa «seres queridos»

Es difícil que quien haya elegido la corrupción, acepte su insuficiencia, pues al haber obtenido el resultado deseado por medios ilícitos, poco éticos, se da por satisfecho y suele valorarse por encima de los demás ante quienes se pavonea y vanagloria. Necesita imaginar que es inteligente, avispado y que le ha ganado la mano a la vida. Ese es su objetivo real.

Condición indispensable es que el ser corrupto oculte ante los demás sus métodos, puesto que pondrían de manifiesto su falta de talento para la empresa que desempeña y que consiguió de manera viciada.  Como el maltratador, para no despreciarse, necesita ocultar esos métodos ante sí mismo y cualquier mentira es valiosa para sostener el castillo levantado. Identificar éxito de cualquier clase con corrupción es saberse poco brillante.

El maltratador y el corrupto, en su fuero interno, desprecian lo que son y ambos ejercen la violencia física, social, familiar, educativa o económica para ocultar lo que saben no es lícito y así sepultar su sentimiento de insuficiencia. Ambos con una lógica impecable, a su medida,  justifican sus métodos ante sí mismos puesto que siempre encuentran una razón para actuar de ese modo y comparten la pulsión, que no razonamiento, de que ellos son lo que más importa y todo se ha someter a su deseo.

El origen de ambas conductas o actitudes es uno y el mismo:  miedo a no ser considerado y autoestima nula; por lo que no es extraño que en períodos en los que se considera la corrupción un mal menor, necesario en ocasiones e irremediable, convivamos con el maltrato. De ese modo proliferan tanto uno como otro en la sociedad como ambas caras de la misma moneda: el sentimiento de poca valía.

 

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4 comentarios

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4 Respuestas a “Lo que la corrupción esconde

  1. Como explicación me parece muy válida, ahora bien, el problema es que estos individuos, en vez de buscar soluciones en una terapia para solucionar sus carencias, encuentran amparo en un sistema en el que nadie, o casi nadie, va a la cárcel por ser corrupto, o en todo caso, siempre existe un “pagano” que carga con las culpas de otros más poderosos. No puedo aceptar que algunos políticos implicados en casos de corrupción, con pruebas e indicios claros en sus expedientes y que están pendientes de juicio, sigan en sus cargos como si nada hubiera pasado.

    • Totalmente de acuerdo contigo Mercedes. La corrupción no escatima recursos en vulnerar el derecho y protegerse para salir indemne, pues es mucho lo que tiene que ocultar. Es tan prepotente que imagina que sus argucias pasan inadvertidas a la inteligencia ajena que contempla pasmada lo arrogante que llega a ser. La sociedad se siente maltratada; sin embargo no termina de desalojar a quienes no ejercen la política ni los negocios honestamente y tropieza en la misma piedra cada vez que acude a las urnas y pone sus expectativas en quien no las puede cumplir por pereza, por fanatismo o interés. Tantas manos puestas en el fuego al final harán una pira. Un abrazo y gracias por pasarte por aquí.

  2. Carmen, una buena reflexión sobre la corrupción el maltrato y su origen, la falta de autoestima.
    Manuel.

    • Gracias Manuel por pasarte por aquí. Otro gallo nos cantaría a todos si de manera honesta se reconocieran las propias limitaciones sin ocultarlas y se trabajara sobre ellas en lugar de reforzarlas bajo comportamientos corruptos. Un abrazo 😀

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